Pablito
Pablito era un niño de unos 4 o 5 años de edad, tenía unas grandes (grandísimas) orejas y siempre estaba viendo televisión. A pesar de que lo único que hacia era ir al kínder y estar sentado viendo dibujos animados TODO el día, tenía un cuerpo tan delgado que su mamá la pensaba dos veces antes de llevar a Pablito al kínder en días con mucho viento, por temor a que gracias a sus grandes orejas el viento se llevara a Pablito.
Arita
Arita era una niña de unos 4 o 5 años, era vecina de Pablito e iba con él al mismo kínder. Ella era una niña muy curiosa. No recuerda cómo sucedió pero de pronto le llamó la atención el tema de los besos, tal vez fue porque a veces cuando veía telenovelas con su abuelita ella cambiaba el canal en el momento de los besos.
Un día, la mamá de Arita invitó a Pablito y su mamá a casa para que los niños jugaran mientras ellas se tomaban un café.
Arita sugirió que jugaran a las escondidas y cuando Pablito comenzó a contar, ella cerró la puerta, se acercó a él y le dio un beso. Un pequeño beso, tierno y bobo que no significó nada para ambos pues aquello era sólo una nueva versión de las escondidas.
Después de aquella tarde, de vez en cuando ellos jugaban a las escondidas.
Un día a la semana se reunían las señoras encargadas de vender productos (de esos de catálogo) a otras señoras que les gustaba comprar productos de catálogo :B, tú sabes… de esas cositas con nombres extraños y precios altos que podías encontrar en cualquier otra tienda exactamente de la misma calidad pero con otro nombre extraño y un precio no tan alto. La mamá de Arita era de esas señoras que se reunían un día a la semana y siempre llevaban a sus hijos para que jugaran mientras ellas se ocupaban de “negocios”, entre las demás señoras estaban también la mamá de Pablito y Beto… Beto era la razón principal de que Arita acompañara a su mamá a aquellas reuniones que le parecían aburridas, pues, lo único que las niñas como ella hacían era jugar a hacer pasteles de tierra, mientras los niños jugaban fútbol.
Beto
Beto era un niño de unos 5 o 6 años, con grandes ojos y orejas (aunque no tan grandes como las de Pablito) tenía la piel blanca y cabello negro.
Desde que Arita conoció a Beto siempre soñó con jugar a las escondidas con él.
En una de esas reuniones de señoras, mientras los niños jugaban en distintos grupos, Arita propuso que jugaran a la trae y al ver a Beto tan cerca de ella no pudo evitar decirle que si lo atrapaba le daría un beso… corrieron sin parar durante varios minutos hasta que Beto entró gritando a la sala donde estaban todas las señoras: - Mamá! Mamá! ¡Me quiere besar! -
Aracely, que también había entrado a la sala detrás de Beto, se quedó paralizada mientras las señoras (incluyendo su mamá) soltaban risitas mientras la miraban tal vez pensando en lo graciosa que se veía completamente ruborizada.
Después de ese día, Arita no quiso jugar más a las escondidas o a la trae.
1 comentario:
Anda, que bonito xD me imagino toda la historia, todos peques (aunque a los niños no los conozco xD pero igual me los imagino)
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