Amor no era eso que pasaba
mientras el tiempo me ayudaba a descubrir todo lo que su boca podía decir,
tampoco la vida falsa que sentía que me daban sus ojos, no era nada de eso. Y
mucho menos aquellas inmensas lágrimas que me causaron sus mentiras. No me gustaría
gastar más de cien palabras en la persona que me hizo dedicarle tantos
renglones, no lo vale.
PUNTO Y APARTE.
De un tiempo a la fecha se puso
tan de moda odiar todo, amar todo, luchar por los derechos de todo, quejarse de
todo… bueh, está bien, está bien, pero hay muchas cosas que me confunden y no
entiendo qué es lo que en realidad queremos. Me casé y he leído muy poco,
comido mucho, viajado poco, aprendido mucho, amado mucho. El tiempo me ayudó a
entender (y encontrar) a alguien que me ayudó a expresar con actos sentimientos sinceros. Me ayudó a encontrar a la persona que nunca pensé tener, incluso
que nunca busqué. El miedo a equivocarme siempre me hace cometer errores que
terminan en líos de inseguridad, cosas que el pasado marcó y es imposible borrar,
pero a pesar de todo ello, soy feliz. Siento que estoy con la persona indicada.
Después de más de tres años no
estoy segura de qué es lo que me gustaría escribir, es solo que (como siempre
digo) sentí de nuevo esa necesidad de escribir y disfrutar el sonido de mis
dedos sobre el teclado de la laptop. Ah, además escribir cualquier cosa es mejor
que ponerse a leer artículos para escribir la tesis…
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