Creo que con tanta cosas que tenemos hoy en día para estar comunicados a veces nos olvidamos de darnos un respiro libre de likes... vamos, no me voy a poner en plan de mamá persignada a echar sermón, sólo que esto fue lo primero que pensé para iniciar esta entrada...
Por cierto, sigo viviendo sin likes por si estaban con el pendiente, claro que de vez en cuando uno recae en viejos vicios, pero sólo son temporadas, al igual que últimamente he recaído en este vicio, o en el de fumar de vez en cuando después de casi dos años sin hacerlo... Alguien me dijo que si regresas al cigarro después de un tiempo sin fumar, el vicio es más fuerte que antes...
Decidí dejar de fumar gracias a un "propósito de año nuevo" que nos hicimos él y yo. Es más grande la fuerza de voluntad y las ganas de cambiar cuando se comparten metas y propósitos... Pero, ¿Qué pasa si luego te das cuenta de que a veces las metas de ese alguien no congenian con las tuyas?...
Un día dije que nunca me casaría, pero llegó la persona que me hizo cambiar de idea. Un día dije que nunca volvería a comer queso, pero después de más de 15 años sin comer queso, decidí darle chance. Un día dije que nunca pasaría una noche sin estar a su lado, pero un tiempo tuve que trabajar en tercer turno y me di cuenta que puedo sobrevivir más de una noche sin dormir a su lado, incluso más de una noche sin dormir. Y ahora, duermo de noche, pero aún sola, salvo dos noches a la semana. Pensaba que nunca me animaría a vivir en otra ciudad, y no por la distancia... pero a veces conforme pasan cosas que nunca creíste que pasarían, te das cuenta que esas cosas no son tan malas en realidad y entonces te preguntas: ¿Qué otras cosas te dices a ti mismo que NUNCA harías? ¿En realidad NUNCA las harías?.. Vamos, no hablo de infidelidad, si no de esas cosas que tarde o temprano logras superar, ¿A poco no es muy tentador saber hasta dónde podrías llegar?.. Siempre hay límites, lo sé, pero yo era de las personas que tenía como filosofía de vida decir "me acuerdo" en lugar de "me imagino"... Y ahora, sólo puedo imaginar muchas cosas. Es difícil compartir una vida con alguien quiere un camino tan diferente al que tú quieres. ¿Y lo amo?, ¡Claro que lo amo! Lo difícil es cuando ninguno de los dos quiere ceder un poco para que esos dos caminos no vayan tan disparejos.
Hasta hace algún tiempo me di cuenta que la mayoría de las veces he salido con personas muy parecidas, que tal vez "seguía un patrón", luego me di cuenta que no. Luego, encontré a mi "patrón perfecto" y obvio, luego me di cuenta que no es perfecto, pero aprendí a amar sus defectos y a veces hasta los extraño. Luego, un día, de la nada, después de tan poco tiempo conmigo misma, me doy cuenta de que a veces disfruto de una de las cosas a las que hasta hace poco tiempo le tenía tanto miedo: el silencio.
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