10 jun 2010

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-¡Carmen, Carmen! ¿Ves a ese chavo de negro que va pasando?
-Sí, ¿Te gusta?
-Me encanta.

La primera vez nunca es como uno se lo espera, no digo que la mía haya sido mala, hay veces que tienes más de lo que esperas, hay veces que no :B En fin, sea como sea de cualquier manera siempre deja algo bueno.

Me encontraba como de costumbre atendiendo el videoclub mientras papá estaba en su hora de descanso, me agradaba estar ahí ya que mientras trabajaba podía mirar películas. Poco antes de terminar mi laargo turno de una hora, llegó aquel chavo de negro que siempre veía pasar del otro lado de la acera… -¿Qué se necesita para la membrecía?- preguntó con tanta seguridad que me hizo sentir aún más nerviosa de lo que ya estaba cuando lo vi entrar. Mientras respondía sus dudas, él no dejaba de mirarme a los ojos, aún con esa seguridad que tenía al llegar. -Qué bonitos ojos tienes- me quedé callada al escuchar ese comentario que me hizo sentir el corazón en las manos. -¿Y cómo te llamas?- Preguntó ignorando mi silencio… Tan ingenua, tenía miedo de ahuyentarlo con mi cara de boba y seguí la plática fingiendo poner demasiada atención mientras pensaba qué cosas decir para hacerle pensar que era alguien “interesante”, y no la tranquila niña de 14 años que sólo iba a la escuela y de la escuela a la casa.
Esa misma tarde me pidió que fuera su novia. “Así de rápido lo enamoré”, ajá! Pensaba después de la charla, no quise darle respuesta en el momento para no verme tan “fácil” así que le dije que la pensaría…
Y un día bastó para pensarla, estaba tan emocionada por que al fin tenía novio, mi primer novio, [Aunque no era mi prioridad tener uno], mejor dicho, estaba tan emocionada por que él era mi novio, el galán de la cuadra, el chico rudo, el que jugaba con los sentimientos de quién pudiera. [Obviamente no pensaba lo último en esos momentos]
Nos veíamos cada que yo encontrara el pretexto para poder salir, y cada que a él se le acabaran los pretextos para no verme, no podía evitar sentir ese cosquilleo extraño en el estómago (¿Maripositas?) mientras pensaba en él, no podía dejar de pensarlo, estaba enamorada.
Quisiera escribir anécdotas bonitas y graciosas que ocurrieron después del primer mes, quisiera escribir las grandes hazañas y dulces palabras que dijo para ganar mi corazón, pero no hubo un tiempo después del mes, no hubo hermosas palabras ni grandiosas anécdotas. Sólo pasó y ya, regalé mi corazón a alguien de quien no esperé más que una sonrisa.


-Buenas tardes, soy Ara, ¿se encuentra…?
-No, ¿no te dijo que se iría?
-¿A dónde?


Y se fue, me quedé con mi primer enamoramiento y el sueño de una linda despedida.



3 comentarios:

Anónimo dijo...

señorita ara si yo no se por que se empeña a ser quimica, quisa para entender el amor?
solo se que siempre tienes palabras y punto n.n
magdis =)

HugowS dijo...

-Ara, Ara!
-...
-Me gustó ♥

(:

mortos dijo...

changooos esos enamoramientos suelen ocurrir n.n interesante muy interesante n.n