22 jun 2010

Célibe

Me cansé de escuchar historias sobre cómo es la primera vez, sobre tu primer viaje, un orgasmo. Me cansé de ser la niña.

No recuerdo cómo fue. De pronto salía más de casa, conocí personas y me gustó, conocí a otro chavo y me gustó. De pronto salía más de casa, de pronto ya éramos novios. Era tan romántico y estúpido a la vez, siempre decía cosas cursis cuando estaba drogado y aún así me agradaba. -Bueno, todos tenemos derecho a un que otro vicio-, pensaba mientras me besaba con sabor a alcohol o a algún solvente. Me gustaban sus besos, me gustaba como a veces "accidentalmente" sus manos recorrían algo más que mi cintura, me gustaba escuchar que me quería.


No recuerdo cómo fue, de pronto me encontraba bebiendo la mitad de un jarabe para la tos, -de esos que te ponen bien chido- decían. Nunca había acompañado a mi nuevo galán a una de sus salidas nocturnas, nunca me habían llamado la atención esos dulcecitos de los que hablaban mi novio y sus amigos, en fin, para todo hay una primera vez, dicen.


-¿Y si vamos al cuarto de los papás? No están…-
No recuerdo cómo fue, de pronto me sentí ligera, feliz, risueña, con demasiada energía, de pronto hablaba más, me sentía grande, logré escuchar colores y saborear sonidos, o eso creía.
-Vamos pues.-
Al cerrar la puerta supe lo que pasaría, me di cuenta de que no tenía miedo y me dio miedo darme cuenta.
Besos, caricias, más besos, más caricias, fuera tenis, abajo pantalón, arriba playera, un “te amo” falso. El primero que escuché en mi vida y no pude corresponder por que no lo sentía sinceramente. – ¿¡Me amas!?- pregunté mientras mis pensamientos regresaban a donde debían estar: En mi cabeza y no en mi entrepierna. –Claro- Respondió en voz baja mientras deslizaba mi ropa interior…
-¿Claro?, ¿Por qué lo dices ahora?-
Me vestí y adiós.

No sé si fue el hecho de no sentir ese "te amo" en verdad, o el sentir miedo de pronto, o el estar drogada. Salí de la habitación tan cansada de ese amor que él decía sentir por mí tan sólo unos minutos antes, patrañas.
Sé que de igual manera no hubiera ido a la cama con él, pero hubiera aceptado un “te quiero follar”, “vamos a coger” (al menos sonaría más sincero), hubiera preferido evitar el aburrido protocolo y conocer de la noche a la mañana prácticas sexuales más avanzadas o menos comunes.


Me cansé de ser la niña.

2 comentarios:

Mariela dijo...

ARO!!

Está padre la historia, DICE LA PURA VERDAD

oye, tu las escribes?

Daniel Ruiz dijo...

<3
impecable literatura (L)
excelente tema (L)
ay no ma, me enamora tu forma de escribir ;DDD
hermoshooo (L)
Arte!