23 sept 2010

…Y mientras la lluvia aumentaba su intensidad conforme a los besos, se deslizaban las prendas como si estuvieran hechas de las mismas gotas de agua y sudor que cubrían sus cuerpos…


Aprendió un nuevo lenguaje, logró gritar en silencio con ayuda de un gesto, bastaron aquellas miradas y la manera en que sus labios se unían para saber lo que uno decía al otro, la manera en que sentía los suspiros rozar su cuello, la velocidad de los dedos marcando el camino de sus lunares … No sabía qué estaba haciendo, pero sentía lo que hacía. Fue casi tan sincero como hacer el amor y tan bajo como hacer un trío con el sexo y el hacer el amor.


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