Tenía 15 y entonces no le importaría conocer a la persona con la que podría compartir una vida, o tal vez dos.
No le importaría probar los labios de aquella persona por una eternidad, o tal vez dos.
No le importaría probar los labios de aquella persona por una eternidad, o tal vez dos.
Un día creyó encontrar al principio de ese final feliz, y se dio cuenta de que él era sólo alguien con complejo de maestro que buscaba dar lecciones sobre como satisfacer a otro alguien, pues eso era una parte fundamental del mundo, de la vida. Decía.
Tenía 15 y entonces aprendió que el sexo tal vez sí mueve al mundo. Pero existen otras cosas que dejan mejores frutos. Como el autosatisfacerse, y no hablo solamente del aspecto sexual.
Después de eso no le importó quedarse sin un final feliz.
Fin.
3 comentarios:
;(
¡Me fascina tu blog!
Mistake, pero tampoco me importaría quedarme sin un final feliz.
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