7 oct 2010

Helga

Después de que murió Goliath pensé que nunca volvería a querer tanto a un perro como lo quise a él, Goliath era más que parte de la familia, estuvo has de cuenta en mi graduación de la primaria, secundaria y bachilleres… Creo que nunca he querido a un perro tanto como él.
Meses después de que murió Goliath, mi papá llegó con una perra obesa y pelirroja a casa, dijo que la adoptó y que pensó que era un perro, a mi papá nunca le han gustado las perras, pero creo que Helga (Así la llamamos) si le agradó, pues no creo que no se haya dado cuenta de que no era perro. Al principio nos sacaba de onda tener otra mascota, a mi mamá algunas veces se le salió decirle Goliath cuando la llamaba D: aw, pero después de un tiempo se le pasó esa costumbre.


Helga no es de raza, sólo es obesa y pelirroja, también tiene pelo bonito y el veterinario dijo que tiene como 7 u 8 años, sin embargo se comporta como si estuviera re joven. Es bien juguetona y todo el día come, yo creo que mi mamá es la culpable de su obesidad, pues siempre le está dando comida, hay veces que Helga se pone a correr como loca y da vueltas, cuando quiere jugar y la ignoramos se pone histérica y ladra re gracioso, ah, y orina como perro, yo no sabía que las perras orinaban diferente a los perros (nunca había tenido una antes) hasta que un día un amigo de mi papá la vio hacer pis y se soltó riendo diciendo que Helga era una machorra, jum!


Hace unos meses Helga se embarazó. Mi papá estaba tan molesto como lo emocionada que estaba mi mamá jaja, a mi me daba igual, bueno, la verdad es que no asimilé que Helga estaba embarazada hasta hace unos días. Me di cuenta de que ya no corría tanto como antes y ya no se ponía a brincar siempre que nos veía, se ponía feliz pero no era la misma, ahora traía una panza enormegigantescagrandegrande casi colgando xD era tan extraño verla así pues nunca pensé que Helga pudiera engordar más, de cualquier forma se veía linda.


Y ayer Helga estaba más extraña que de costumbre, no se movía para nada y buscaba un lugar donde acostarse, luego saqué una cobija y la puse en una parte del patio, ella llegó y se acostó enseguida para mirar su panza, respiraba algo agitada y me miraba con cara de asustada, aw… me emocioné toda y supe que ya era hora D: pero no, hoy en la mañana antes de salir de la escuela Helga estaba como si nada y al parecer era una falsa alarma…


Entonces, cuando llegué de la escuela mi mamá me dijo que Helga estaba teniendo a los perritos desde las 10 y que ya llevaba 7! D: salí corriendo a verla y entonces sentí maripositas en el estómago, pero no de esas feas que te dan cuando te enamoras… de esas que sientes cuando no hay mejor momento que el de ver la vida llegar… y Helga tuvo al octavo (:


Me di cuenta entonces que nunca voy a querer a ninguna otra mascota como a Helga o como a Goliath o como a alguna otra mascota que algún día tenga, nunca se les quiere igual, cada uno tiene sus cosas bonitas que siempre te dejarán (:


2 comentarios:

Unknown dijo...

Así suele pasar con las mascotas, tienen ese no-se-que que tanto nos atrae y que los hace únicos. Son casi como los amigos humanos, solo que a veces mas fiables.

Saludos.

HugowS dijo...

Recuerdo a Helga, y una vez, que estaba en sus días, o andaba en celo, o no sé, traía algo :B